Tras leer Divergente e Insurgente, Allegiant —Leal en su traducción al español— era una lectura que tendría que llevar a cabo en algún momento. No obstante, no me la había planteado seriamente, no hasta después de haber visto la adaptación cinematográfica de Insurgente, cuando me di cuenta de que no recordaba nada —o casi nada— del segundo libro. De hecho, aún sigue siendo una gran laguna sobre la trama de la saga.
Si me refiero al libro como Allegiant se debe al hecho de que lo he leído en inglés y no en español, no por ninguna preferencia. Por cierto, que no se me ha hecho nada difícil, así que os animo a que vosotros también intentéis leerlo en inglés.
Durante esta tercera entrega el Chicago distópico y regido por las facciones que nos enamoró al principio se desmorona, no solo físicamente como ya ocurría en Insurgente; sino que todo lo que los protagonistas creían saber sobre él se desmiente. Sin embargo, tras tanta mentira y engaño no es fácil volver a confiar en el género humano, y menos aún en el gobierno. Tris y Tobías tendrán que volver a encontrarse a sí mismos y el uno al otro, así como seguir luchando por defender sus principios y aquellos a los que aman.
Si me refiero al libro como Allegiant se debe al hecho de que lo he leído en inglés y no en español, no por ninguna preferencia. Por cierto, que no se me ha hecho nada difícil, así que os animo a que vosotros también intentéis leerlo en inglés.
Durante esta tercera entrega el Chicago distópico y regido por las facciones que nos enamoró al principio se desmorona, no solo físicamente como ya ocurría en Insurgente; sino que todo lo que los protagonistas creían saber sobre él se desmiente. Sin embargo, tras tanta mentira y engaño no es fácil volver a confiar en el género humano, y menos aún en el gobierno. Tris y Tobías tendrán que volver a encontrarse a sí mismos y el uno al otro, así como seguir luchando por defender sus principios y aquellos a los que aman.
