La Brecha es una novela histórica basada en los hechos acontecidos en la ciudad de San Sebastián el 31 de agosto de 1813, también llamada "la gran quema de San Sebastián". Dado que la trama está sustentada sobre un hecho tan trágico, no podemos esperar que la historia sea cómica, y aunque hay momentos duros, Toti tampoco los explota ni convierte la novela en un drama.
Lo que me gusta de la prosa de Toti es que los datos históricos son introducidos como si tuvieran poca trascendencia, tal como se habla del tiempo o se cuenta un cotilleo. Esto hace que la narración no nos resulte tan pesada.
Pero también es cierto de que no se trata de una lectura ligera. Resulta más difícil a la hora de seguir la historia por sus constantes cambios de tema.
La narración avanza al ritmo de los pensamientos del personaje, de manera que mientras está haciendo algo empieza a pensar en otro tema o a recordar alguna anécdota y pierdes el hilo hasta que vuelve a narrar lo que realmente ocurre a su alrededor. Esto hace que su lectura sea más pesada, pero también nos da una visión más amplia de los personajes, puesto que tanto sus sentimientos como opiniones son expuestos en esos momentos de reflexión interna.
De la misma manera salta de un personaje a otro sin problema. De hecho, es importante mencionar la variedad de personajes que aparecen. Desde simples menciones hasta personajes secundarios que luego adquieren protagonismo... o antagonismo.
Si te interesa conocer de primera mano lo sucedido en San Sebastián durante su liberación de las tropas francesas e incluso ponerte en la piel de sus ciudadanos, no puedes dejar de leerlo.
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jueves, 23 de enero de 2014
miércoles, 28 de agosto de 2013
La calle de la judería
Personajes realistas, ambiente histórico y todos los elementos de una buena novela.
Toti no se explaya con datos históricos, se centra en los personajes, en sus vivencias y experiencias. Pero tampoco deja en el tintero fechas ni personajes importantes de la época. Así, la novela se hace amena y ligera.
Esperaba una lectura más densa y pesada, pero no ha sido así. Realmente me ha sorprendido para bien. He disfrutado, sufrido y me he emocionado con lo que les ocurría. Y no he dejado de preguntarme si realmente existieron los protagonistas, aunque no fueran como Toti los describe.
También he estado muy de acuerdo con el modo en que Toti ha expuesto el tema religioso, siempre un punto clave tanto de la época como de la novela.
Así como cada uno de los protagonistas debía enfrentarse a la decisión de convertirse o no al cristianismo, como el punto de vista tanto de cristianos viejos, nuevos y judíos; incluso la diferencia entre religiones, costumbres y formas de hacer. Todo ello estaba bien reflejado.
En cuanto a la trama tampoco se ha dejado nada al azar. Quizá no es a lo que estamos acostumbrados, la realidad tiende a ser más dura que la ficción. Asimismo, a pesar del género, es una novela interesante y mantiene la intriga capítulo a capítulo, sorprendiéndonos, a veces de forma grata, y otras veces no tanto.
Una novela agradable, que se puede disfrutar al tiempo que, casi inconscientemente, vas asimilando datos históricos de la época.
Toti no se explaya con datos históricos, se centra en los personajes, en sus vivencias y experiencias. Pero tampoco deja en el tintero fechas ni personajes importantes de la época. Así, la novela se hace amena y ligera.
Esperaba una lectura más densa y pesada, pero no ha sido así. Realmente me ha sorprendido para bien. He disfrutado, sufrido y me he emocionado con lo que les ocurría. Y no he dejado de preguntarme si realmente existieron los protagonistas, aunque no fueran como Toti los describe.
También he estado muy de acuerdo con el modo en que Toti ha expuesto el tema religioso, siempre un punto clave tanto de la época como de la novela.
Así como cada uno de los protagonistas debía enfrentarse a la decisión de convertirse o no al cristianismo, como el punto de vista tanto de cristianos viejos, nuevos y judíos; incluso la diferencia entre religiones, costumbres y formas de hacer. Todo ello estaba bien reflejado.
En cuanto a la trama tampoco se ha dejado nada al azar. Quizá no es a lo que estamos acostumbrados, la realidad tiende a ser más dura que la ficción. Asimismo, a pesar del género, es una novela interesante y mantiene la intriga capítulo a capítulo, sorprendiéndonos, a veces de forma grata, y otras veces no tanto.
Una novela agradable, que se puede disfrutar al tiempo que, casi inconscientemente, vas asimilando datos históricos de la época.
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